Los ataques de ingeniería social explotan la confianza humana para robar información o acceder a sistemas. Para prevenirlos:
- Desconfía de solicitudes inesperadas (por correo, llamada o redes sociales), aunque parezcan legítimas.
- Verifica la identidad de quien te contacta, usando canales oficiales antes de compartir datos.
- Nunca reveles contraseñas, códigos PIN o información sensible, incluso si presionan con urgencia o amenazas.
- Capacítate y capacita a tu equipo para reconocer tácticas como el pretexting (historias falsas) o el baiting (cebos con ofertas).
- Usa políticas de seguridad claras en empresas, como la regla del «doble chequeo» para transacciones críticas.
- Mantén actualizados los protocolos de ciberseguridad y reporta intentos sospechosos. La conciencia y el escepticismo controlado son tu mejor defensa.


